Joves Socialistes acusa al PP de estar al servicio del ala más ultra de la Iglesia católica.

  • Califican la nueva ley del aborto como “integrista, clasista e inútil”.
  • Afirman que el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo es un derecho “exclusivo” de las mujeres.

Joves Socialistes del País Valencià (JSPV) ha expresado hoy su máxima condena hacia la contrarreforma de la ley del aborto más restrictiva de la Democracia, la llamada ‘Ley Gallardón’, aprobada la semana pasada vía decreto ley por el Gobierno de Mariano Rajoy. Una ley que nace sin haberse celebrado un debate parlamentario previo, sin contar con el consenso de ningún partido de la oposición y con el rechazo frontal de las asociaciones de mujeres y profesionales de la salud.

Para el Secretario General de Joves Socialistes, José Muñoz, el PP vuelve a demostrar con esta ley ser un partido “ultra”, un partido “machista, obsesionado por dilapidar los derechos de las mujeres”, al que acusa de estar “al servicio del ala más integrista y sectaria de la iglesia católica”, empeñada en criminalizar el aborto y la pobreza. Prueba de ello, señala Muñoz, son los aplausos que ha recibido el ministro Gallardón por parte de partidos europeos de extrema derecha, como el Frente Nacional de Le Pen, así como asociaciones ultraconservadoras como el Foro de la Familia.

Por otra parte, Muñoz ha recordado que “las políticas de conciliación familiar, facilitar el acceso a los anticonceptivos y llevar la educación sexual a los colegios” son la mejor forma de reducir el número de abortos, tal y como demuestran aquellos países con normativas más flexibles, y no aprobar “leyes restrictivas, que nos alejan de Europa y que imponen su moral integrista al resto de la sociedad”, afirma el joven socialista, para quien el ministro Gallardón ha demostrado ser “un obispo con piel de cordero”.

Finalmente, desde Joves Socialistes destacan el hecho de que “nadie está a favor del aborto”, y que lo único que va a conseguir esta ley es que “aumente la inseguridad y el miedo de miles de mujeres, especialmente jóvenes, obligadas a esconderse y jugarse la vida en la clandestinidad”, mientras aquellas que puedan permitírselo podrán abortar en el extranjero, por lo que los jóvenes socialistas ya han anunciado que volverán a estar presentes en las movilizaciones y protestas feministas a favor del derecho de la mujer a decidir libremente sobre su maternidad.